• La Magacín
  • Posts
  • Michael Jackson vuelve al cine con la película que reabre el debate sobre su vida y su legado

Michael Jackson vuelve al cine con la película que reabre el debate sobre su vida y su legado

El biopic protagonizado por Jaafar Jackson revive los momentos más icónicos del Rey del Pop y lo coloca, otra vez, en el centro de una conversación que nunca se ha apagado.

Hay figuras que no necesitan presentación. Que son tan conocidas que solo su silueta o su mano en un guante te dicen quiénes son. Es más, tienen hasta una manera de respirar en el micrófono que es parte de su identidad. Ese es Michael Jackson. El Rey del Pop. El que, antes de que la crema que “blanqueó” a Sammy Sosa fuera viral, ya era famoso en dos tonos de piel. El que se paró por más de un minuto sin moverse en un escenario mientras el público se volvía loco. El que siempre está presente en los shows de resort dominicanos y en las listas de los mejores artistas de todos los tiempos.

Esta semana, con el estreno de Michael, el mundo vuelve a poner la mirada en él. La película, dirigida por Antoine Fuqua y protagonizada por su sobrino Jaafar Jackson, cuenta la historia desde sus inicios hasta el peak de su carrera en los 80. 

Pero el contexto no es el mismo. Las redes no solo quieren recordar, también quieren respuestas. Ya no se trata de si fulano o perencejo es tan famoso como él. Ahora, su genialidad vive con las manchas en su legado y es ahí donde empieza el debate. En caso de que necesites un chivo antes de entrar al cine, aquí te hicimos la diligencia.

ABC, 123

En Gary, Indiana, Michael Joseph Jackson nació en 1958 como el séptimo de nueve hijos de Katherine y Joseph “Joe” Jackson. En esa casa pequeña, Joe, dirigía la orquesta familiar con mano dura, sin chance para errores.

Michael aprendió rápido que cantar bien no era suficiente. Tenía que ser perfecto. A los cinco años ya cantaba como un veterano y era un verdugo bailando. Era el centro de The Jackson 5, la banda en la que sus hermanos Jackie, Tito, Jermaine y Marlon marcaban el ritmo mientras él se robaba el show con su voz y su carisma. 

El fuete que venía con esa vida era la letra chiquita del contrato. Mientras otros niños jugaban, él ensayaba y viajaba de ciudad en ciudad. El éxito llegó rápido con temas como I Want You Back, ABC y I’ll Be There

Años después, el propio Michael habló del miedo que le tenía a su papá. Incluso contó que se hacía pipí cuando lo veía llegar. En aquella famosa entrevista con Oprah Winfrey en 1993, vista por más de 90 millones de personas, dijo que su infancia no fue un cachú. En varias ocasiones, admitió que nunca tuvo chance de vivir como niño, una idea que repitió a lo largo de su carrera.

Off the Wall

Con el tiempo, Michael se dio cuenta que no estaba para el coro en familia. Que en su destino había algo más. En los años 70, empezó a buscar una identidad propia. Pero su papá estaba empecinado con que todo era un trabajo grupal. Cuando Michael quiso hacer su primer disco como solista, tuvo que grabarlo en su tiempo libre sin descuidar su rol en el grupo.

Ese mismo año, empezó Haina a moler con el álbum Off the Wall, producido por Quincy Jones, con quien había trabajado en el musical The Wiz. El par hizo clic y se convirtieron en el verdadero junte para la historia. El álbum marcó la independencia de Michael e introdujo a la industria una mezcla de disco, funk y soul que sonaba con mucho más caché que lo que estaba en repeat en la radio en ese momento.

Canciones como Don’t Stop ’Til You Get Enough y Rock with You guisaron en los charts y convirtieron a Michael en una figura central de la cultura pop. El disco vendió más de 20 millones de copias en todo el mundo y lo posicionó como el artista solista negro más importante de su generación. Pero incluso en medio del éxito, había incomodidad. 

En la ceremonia de los Grammy de 1980, el álbum solo ganó un premio. A Michael no le cuadró. No quería ser “el ex Jackson 5” que había logrado un buen álbum. Quería ser imposible de ignorar.

Thriller

Si el pop tuviera un antes y un después, sería el lanzamiento de Thriller en 1982. Michael volvió a trabajar con Quincy con la meta de hacer un álbum donde cada canción fuera un hit. Lo logró. Con más de 70 millones de copias, el álbum se convirtió en el más vendido de la historia, colocó siete sencillos dentro del Top 10 del Billboard Hot 100 y se llevó siete Grammys

Michael también lideró uno de los momentos más grandes de la música con We Are the World, una colaboración junto a Lionel Richie que reunió a decenas de estrellas para recaudar fondos contra el hambre en África. 

Mientras su fama crecía, también seguían los cambios en su imagen. En los 80, le diagnosticaron vitiligo, una condición que causa la pérdida de pigmentación en la piel y que se hace más visible con el tiempo. En esa etapa, Michael comenzó a usar maquillaje, ropa y accesorios para cubrir las manchas. De ahí nace uno de los símbolos más icónicos de su carrera: el guante brillante que debutó en marzo de 1983 durante su presentación en vivo de Billie Jean en el especial de televisión del 25 aniversario de Motown. Esa noche, vestido de negro, con el guante en una sola mano, caminó hacia atrás al ritmo de la música. Eso se fue abajo. El moonwalk se volvió en su firma.

Remember the Time

Después de Thriller, lo que hizo Michael fue subir la vara. En 1987, lanzó Bad, que vino con palo tras palo. Cinco sencillos consecutivos en el #1 del Billboard Hot 100: I Just Can’t Stop Loving You, Bad, The Way You Make Me Feel, Man in the Mirror y Dirty Diana. Ese récord estuvo intacto por 23 años hasta el álbum Teenage Dream de Katy Perry en 2011.

Cada video musical era una movie. El de Bad fue dirigido por Martin Scorsese; el de Smooth Criminal tenía un flow de mafia de los años 30; el de Black or White incluyó el famoso efecto de transformación de rostros y a Macaulay Culkin; y el de Remember the Time contó con un cast lleno de nombres pesados como Eddie Murphy y Magic Johnson.

Pero la cosa no se quedaba en televisión. Sus presentaciones en vivo eran el final, con el swing que lo caracterizaba y un reguero de gente desmayándose de la impresión. El tipo llegó a bailar sentado por una lesión y, como quiera, rompió. En 1993, llegó el show del Super Bowl. Michael salió al escenario y se quedó completamente quieto por más de un minuto mientras el público gritaba. Sin cantar. Sin bailar. Cuando arrancó, dio cátedra de lo que era un show y cambió el estándar del medio tiempo del Super Bowl para siempre.

Man in the Mirror

Mientras el talento era indiscutible, la narrativa sobre sus excentricidades se fue apoderando de todo. Que si su mascota chimpancé, que si su parque privado Neverland, que si sus cambios físicos. Todo era analizado.

Su vida personal también era espectáculo. En 1994, aterrizó aquí en RD para casarse en La Vega con Lisa Marie Presley. Dos años después, ya estaban divorciados. Luego, formó una familia con Debbie Rowe, con quien tuvo a Prince y Paris Jackson en 1997 y 1998, mediante fertilización asistida. En 2002, nació Blanket a través de un vientre de alquiler. Obvio, su paternidad también vino con escrutinio. Y él tampoco ayudaba. ¿Cómo olvidar cuando sacó a uno de los hijos por la ventana de un hotel para que lo vieran?

La música no se detenía. En 1996, lanzó They Don’t Care About Us, con un video grabado en las favelas de Brasil y dirigido por Spike Lee. Eso también fue un show. Las autoridades locales no querían dar el go porque por miedo a que el mundo viera las condiciones de esos barrios. Al mismo tiempo, sonaron versiones que decían que esas zonas estaban bajo control de criminales y que el gobierno no podría cuidar a Michael. Supuestamente, una llamada al líder del área garantizó que nadie le pusiera un dedo. El proyecto fue otro éxito.

Pero desde 1993, lo artístico ya venía cargado de controversia. Ese año, lo acusaron de abuso sexual infantil, marcando un antes y un después en su carrera. Aunque el caso se resolvió fuera de tribunales y en 2005 fue absuelto en un juicio posterior, el impacto mediático ya había hecho lo suyo. Desde entonces, Michael dejó de ser solo un artista. Se convirtió en un debate global.

Años más tarde, ese debate volvió a encenderse con el documental Leaving Neverland, con testimonios de Wade Robson y James Safechuck, quienes alegan haber sido abusados por Michael cuando eran niños, dando inicio a todo tipo de teorías sobre lo sucedido.

History

En 2009, mientras preparaba su regreso con la gira This Is It, Michael murió a los 50 años en su casa de Los Ángeles, por intoxicación de medicamentos sedantes administrados por su médico personal en ese momento. Su muerte no puso fin a su historia. Su música sigue sonando, su influencia se cuela en cada artista que baila y su nombre sigue siendo el estándar.

Ahora, su vida vuelve al centro con una película que se llevó alrededor de 200 millones de dólares y está protagonizada por Jaafar Jackson, su sobrino. Jaafar es hijo de Jermaine Jackson y de Alejandra Genevieve Oaziaza, una diseñadora de origen colombiano. No solo comparte el apellido y parecido físico, también logra personificar sus gestos y su voz casi a la perfección, gracias a que se fajó por dos años para este primer trabajo como actor.

La película se enfoca en sus inicios y su reinado en los años 80. Nos muestra a un Michael inocente, obsesionado con los animales y Peter Pan. Creativo y perfeccionista. Lo vemos luchando por quedarse quieto en el estudio de grabación, buscando unir al mundo a través de la música, visitando niños enfermos y tratando de enfrentarse a su papá. 

Como la película no incluye nada de la década de los 90, la imagen de Michael queda intacta. La gente se quedó esperando ver las partes más controversiales de su vida y por eso muchos (especialmente los críticos) la están acabando. La excusa de que viene una secuela no ha servido de mucho para apagar el fuego. Lo cierto es que el guion original sí contemplaba las acusaciones y el caso de 1993 con Jordan Chandler, pero su acuerdo legal prohíbe que se toque el tema en el cine. Tuvieron que eliminar las escenas después que las habían grabado. El tema de que Janet Jackson evitó involucrarse a toda costa y Paris Jackson dejó claro que no está de acuerdo con las decisiones creativas, tampoco ayuda.

Aún así, estamos hablando de Michael Jackson. Cuando el tráiler salió, rompió récords de views en 24 horas, el público le dio un 96 de 100 en Rotten Tomatoes y la proyección de ventas para el primer fin de semana supera los 100 millones de dólares. La película ya está en salas dominicanas, así que ya sabes. Te toca ir, verla y sacar tus propias conclusiones. Porque al final, Michael Jackson consiguió ser lo que siempre quiso: imposible de ignorar.