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John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette-Kennedy: el nuevo vicio del internet gracias a la serie Love Story
La pareja dorada de los 90 vuelve a obsesionar a internet



En Hollywood hay parejas de todo tipo. Están las que les gusta un figureo como Kim Kardashian y Kanye West en su momento. Las que nos dan contenido de bodas épicas como Charles Leclerc y Alexandra Saint Mleux y las que se casan callaito como Zendaya y Tom Holland. Luego están las que pasan a la historia como si fueran leyendas, tipo el príncipe Carlos y la princesa Diana o Marilyn Monroe y Joe DiMaggio.
En ese último renglón está el nuevo vicio de las redes. John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette-Kennedy, la pareja dorada de los 90 que está viral gracias a la serie Love Story. Un reguero de videos, análisis de outfits y teorías sobre lo que realmente pasó andan por todos los feeds. Porque ajá, hay un Kennedy de por medio. Pero para entender el furor actual, hay que coger más para atrás.
Del libro a la pantalla
Love Story es una antología de historias de amor producida por Ryan Murphy, el de Glee, American Horror Story y Monsters. Esta primera temporada sale del libro biográfico Erase una vez: La cautivadora vida de Carolyn Bessette-Kennedy de Elizabeth Beller del 2024 y está protagonizada por Sarah Pidgeon como Carolyn y Paul Anthony Kelly como Kennedy Jr.
La serie cuenta cómo la pareja se conoció, cómo se enamoraron y el trágico final de la pareja “real” de la cultura pop estadounidense. La historia es ficción basada en la vida real, que intenta darle un toque humano a personas que parecían de mentira. Muestra a Carolyn como una mujer abrumada por la atención que nunca buscó y a John como un hombre que lucha contra el peso de su apellido y el deseo de una vida normal.
Los episodios salen cada semana y cada uno crea preguntas que tienen las redes encendidas. ¿Eran felices? ¿La prensa los destruyó? ¿Estaban tan enamorados como se veían?
El príncipe americano
El nombre de John F. Kennedy Jr. te lo dice todo. Hijo de John F. Kennedy y Jacqueline Kennedy Onassis. Figura pública desde que nació. El de la foto trágica saludando el ataúd de su padre con tres añitos después de su asesinato. Estados Unidos lo vio crecer, lo convirtió en símbolo y, eventualmente, en el hombre más sexy de la revista People.
Alto, carismático y con piquete. A diferencia de muchos Kennedy, no quería ser político y todavía a sus 30 andaba dando vueltas como un trompo. Estudió Historia en Brown y luego se graduó en Derecho en NYU, pero primero se quemó dos veces en el examen de abogado. Muy Kim Kardashian de su parte.
Nada de eso importó. No era solo el hijo de un presidente querido. Era el heredero del aura trágica de la familia Kennedy.
En 1995 se le prendió el bombillo y fundó la revista George, una mezcla casi futurista entre política y cultura pop que nos dio portadas icónicas como Cindy Crawford vestida como George Washington y Drew Barrymore como Marilyn Monroe.
La flaca minimalista
Carolyn Bessette no nació dentro de una dinastía. Creció en Connecticut, hija de padres divorciados. No heredó un apellido histórico. Estudió en Boston y terminó trabajando en Calvin Klein cuando la marca definía la estética de los 90. Era publicista que manejaba celebridades grandes con egos mayores.
Guayó su yuca y poco a poco se fue creando un nombre por sí misma. Vestía con elegancia minimalista y así mismo era su personalidad. Prudente, medida y cool. Caía bien sin esfuerzo. Mientras otros en la industria buscaban cámara, ella prefería controlar lo que pasaba detrás de ella.
Conoció a Kennedy Jr. en 1992 mientras él todavía salía con la actriz Daryl Hannah. Cuando terminó esa relación, él la empezó a rondar pero ella no se lo puso fácil. De hecho, duró un tiempo haciéndose de rogar, hasta que finalmente empezaron a salir en 1994. La serie lo cuenta con unos cuantos detalles modificados, pero al público le queda claro que la atracción estaba ahí.
Ella y yo y los paparazzi
El inicio fue discreto. Cenitas por aquí, paseitos por allá. Un intento de privacidad que les duró poco. Cuando los fotógrafos confirmaron que un Kennedy estaba saliendo con una rubia desconocida del mundo de la moda, empezó la locura mediática. John estaba acostumbrado. Ella no.
La cosa se puso fuerte en febrero de 1996. Un día salieron a caminar por Nueva York y terminaron casi matándose en la calle. Con los paparazzis siempre a cuarta, uno lo captó todo. Gritos y empujones mientras trataban de resolver la pelea. En medio del pleito, John llegó a quitarle el anillo de compromiso, porque ella ni había aceptado todavía. Cuando él intentó alejarse, Carolyn le cayó atrás y le brincó encima. Las imágenes se regaron y se convirtieron en una de las escenas más famosas de la pareja.
Meses después de ese show, tomaron la decisión más radical posible. Se casaron en secreto en Cumberland Island, una pequeña isla de Georgia. Sin transmisiones en vivo, sin portadas de revista exclusivas. Solo 40 invitados entre familiares y amigos. El vestido de Carolyn fue tan simple que podía ser una bata cualquiera, pero hoy se recuerda como símbolo de clase.
¿La maldición Kennedy?
El 16 de julio de 1999 John F. Kennedy Jr. despegó piloteando su propio avión rumbo a Martha’s Vineyard para llegar a la boda de su prima. Con él viajaban Carolyn y su cuñada Lauren Bessette. Era un vuelo corto, pero la noche estaba potente. La visibilidad era mala y John todavía era un piloto medio novato para volar solo bajo esas condiciones.
El avión desapareció del radar cerca de Martha’s Vineyard. El 19 de julio, la Guardia Costera confirmó lo que ya se sabía. Se estrellaron en el océano y no hubo sobrevivientes. Él tenía 38 años y ella 33.
El accidente puso fin a un matrimonio de menos de tres años y sin hijos. Otra trágica muerte en la dinastía de los Kennedy.
La obsesión eterna
Tanto la serie como la realidad tienen los ingredientes para volver a la gente loca. Lo primero es que se trata de un Kennedy. Cada vez que vuelve a sonar en la política gringa, empiezan a desempolvar los archivos, los documentales y las fotos en blanco y negro. No importa el tiempo que pase, la familia Kennedy jala views.
Lo segundo es que es una historia entre un millonario, soltero, codiciado con una mujer común y corriente. ¿Por último? Las historias de amor no pasan de moda.
Los actores de la serie tienen una química de apaga y vámonos. Además, son dos personas hermosas, que están emperrados el uno con el otro. Son intensos y apasionados, todo lo que nos gusta ver en pantalla. Que se trate de una historia real le da el gustico extra.
Además, hay una onda misteriosa que despierta curiosidad, en especial por Carolyn. De ella no hay un reguero de grabaciones ni entrevistas, así que la serie está llenando ese vacío. En TikTok, ya ella es la nueva reina de estilo y él es el nuevo galán. Hay tutoriales recreando sus looks, expertos analizando sus fotos
La respuesta incómoda
La crítica está dividida entre si es realmente buena o realmente un clavo. Lo que queda claro es que es la serie limitada más vista de FX en Disney+ y que la vida de sus actores acaba de cambiar. Sarah es la nueva embajadora de Rhode y la carrera de Paul Anthony está cogiendo fuerza después de que él estaba casi renunciando a la actuación.
Pero no todo el mundo está celebrando. Jack Schlossberg, sobrino de John F. Kennedy Jr., no está contento. Dijo que la serie era “grotesca” y acusó a Murphy de hacer sus chelitos con una parte privada de su familia sin consultarle a nadie. Según Jack, ni los Kennedy ni la familia Bessette participaron en la producción. Dice que debe quedar claro que eso no es un documental, sino ficción con F mayúscula.
También sugirió que parte de las ganancias deberían destinarse a causas que JFK Jr. apoyaba para honrar mejor su legado. Y le dijo a Ryan que si quiere realmente usar el legado de su familia para bien, que mejor se ponga a intentar sacar a Trump del poder.
La reacción de Jack va en línea con lo que ha pasado con otras series basadas en casos reales de Murphy. Cuando hizo Monster: The Jeffrey Dahmer Story, las familias de las víctimas dijeron algo parecido. Y cuando volvió al caso de los hermanos Menendez con otra temporada de Monsters, la controversia se repitió. Parece que ya eso es parte del modus operandi de Ryan. Historias reales, mucho drama y familiares quillados.
Felices por siempre
John y Carolyn no tuvieron tiempo de empalagar al público y hacer que le cogieran dema. No hubo divorcio escandaloso. Nadie pudo tumbarlos del pedestal. Se quedaron detenidos en el tiempo en su mejor momento. Jóvenes, bellos y en aficie.
Love Story es un recordatorio de que algunas parejas no necesitan sobrevivir para convertirse en eternas. En la cultura pop, a veces, morir joven y enamorado es la forma más efectiva de vivir para siempre.