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I Will Always Love You, el clásico de Whitney que en realidad es de Dolly Parton
La historia de la canción que Dolly escribió, Elvis quiso grabar y Whitney convirtió en un fenómeno mundial.


Cuando pensamos en I Will Always Love You, probablemente lo primero que escuchamos en la cabeza es la voz de Whitney Houston y ese coro que casi nadie puede cantar sin pasar vergüenza. Sin embargo, la canción nació casi 20 años antes y tiene una historia que comenzó con Dolly Parton.
Una despedida para Porter Wagoner
Dolly escribió y grabó I Will Always Love You en 1973 como una despedida profesional a Porter Wagoner, su mentor y compañero en The Porter Wagoner Show. Después de varios años trabajando juntos, ella quería continuar su carrera en solitario, pero a Porter no le agradaba mucho la idea de dejarla ir.

Como no encontraba la forma de explicárselo, Dolly hizo lo que mejor sabía hacer: escribió una canción. La letra no hablaba de una ruptura amorosa, sino de separarse con agradecimiento y cariño. Cuando se la cantó, Porter terminó llorando y aceptó su decisión.
La canción fue lanzada en 1974 y llegó al número uno de las listas de música country.
Elvis Presley quiso grabarla
El éxito llamó la atención de Elvis Presley, quien quiso hacer su propia versión. Para Dolly, que Elvis grabara una de sus composiciones era prácticamente un sueño, así que inicialmente estaba encantada con la propuesta.
Todo cambió cuando el mánager de Elvis, el coronel Tom Parker, le informó que tendría que cederles la mitad de los derechos editoriales de la canción. Era una práctica habitual en las grabaciones del cantante, pero Dolly se negó.
Años después confesó que lloró toda la noche por haber perdido la oportunidad, pero sintió que debía conservar los derechos de una obra que sabía que era especial. El tiempo terminó dándole la razón.
De Linda Ronstadt a The Bodyguard
En 1975, Linda Ronstadt grabó su propia versión de I Will Always Love You. Esa interpretación sería clave casi dos décadas después, cuando Whitney Houston preparaba su debut en el cine con The Bodyguard.

Originalmente, la canción principal de la película sería What Becomes of the Brokenhearted, pero el equipo descubrió que el tema ya sería utilizado en otra producción y tuvo que buscar una alternativa.
Kevin Costner, coprotagonista de la película, propuso I Will Always Love You después de escuchar la versión de Linda Ronstadt. También insistió en que Whitney comenzara cantando completamente a capela, sin instrumentos ni grandes arreglos, solo su voz.
Dolly se enteró escuchando la radio
Lo más curioso es que nadie le había avisado a Dolly que Whitney había grabado su canción.
Un día iba manejando cuando escuchó en la radio una voz cantando a capela. Al principio no reconoció el tema, pero las palabras comenzaron a resultarle familiares. Cuando Whitney llegó al coro y entró la música, Dolly entendió que estaba escuchando una nueva versión de I Will Always Love You.
La emoción fue tanta que, según contó, casi chocó el carro y tuvo que detenerse para escuchar la canción completa.
El fenómeno de Whitney Houston
La versión de Whitney fue lanzada en 1992 y permaneció durante 14 semanas en el primer lugar del Billboard Hot 100, un récord para ese momento. Además, se convirtió en uno de los sencillos más vendidos de la historia y en la canción más reconocida de su carrera.
En los Grammy de 1994, Whitney ganó tres premios por el tema y la banda sonora de The Bodyguard. El galardón a Mejor Interpretación Vocal Pop Femenina le fue entregado precisamente por Dolly Parton y David Foster, productor de la versión.

Fue uno de esos momentos perfectos de círculo completo: la mujer que escribió la canción premiando a la artista que la convirtió en un fenómeno mundial.
“La casa que Whitney construyó”
Conservar los derechos también representó una gran recompensa económica para Dolly. Se estima que recibió alrededor de 10 millones de dólares en regalías gracias al éxito de la versión de Whitney.
Años después reveló que invirtió parte de ese dinero en propiedades comerciales ubicadas en una comunidad negra de Nashville. Para ella, era la manera perfecta de utilizar las ganancias y honrar a la cantante que había llevado su composición a otra dimensión.
Dolly terminó refiriéndose a aquella inversión como “la casa que Whitney construyó”.
Al final, aquel doloroso “no” a Elvis le permitió conservar el control de su obra y decidir qué hacer con todo lo que produjo. I Will Always Love You comenzó como la despedida de Dolly a una etapa de su vida, pero terminó convirtiéndose, en la voz de Whitney, en una canción eterna.